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Belinda Portillo del Campo: la lectura y el arte nos dignifican como seres humanos

Belinda Portillo del Campo, es una mujer con una certera claridad sobre el papel de la educación y la cultura en la vida de las niñas y los niños.
Su trabajo es clave para la niñez hondureña como Directora de Plan Internacional en Honduras, una institución que trabaja en beneficio de las niñas y niños y que incide en la construcción de escuelas, servicios de salud, capacitación y por la implementación del proyecto de bibliotecas comunitarias “Fomentando la Cultura Lectora en Niñas y Niños de Lempira” junto con la Fundación Blue Lupin de Canadá que ha despertado interés de la vida cultural. Son seis bibliotecas que se han construido con una metodología participativa donde las niñas y niños son el centro de todo y los docentes y padres los apoyan a impulsar una idea “Leer para ser feliz” El éxito del proyecto es tal que la Fundación Blue Lupin y Plan Internacional Honduras han decidido implementar seis nuevas bibliotecas en  comunidades de escasos recursos.   

En esta breve entrevista Belinda Portillo del Campo nos ofrece un panorama del proyecto de bibliotecas, de los aportes de Plan Internacional Honduras a la educación y de su vida profesional.
Salvador Madrid

 Gumersinda Sarmiento, niña de Mercedes que ha leído sus primeros 48 libros

¿Cuál es la esencia del proyecto de bibliotecas de Plan Internacional Honduras y de la Fundación Blue Lupin?
Las niñas y los niños: sus sueños, su ilusión. Aspiramos que la lectura les de alegría y que los forme para sembrar las bases de sus proyectos personales en el futuro. Animamos la cultura lectora en niñas y niños de comunidades de escasos recursos, mejorando su acceso a espacios de lectura, haciendo la educación más atractiva con metodologías innovadoras de animación lectora.

¿En qué comunidades se desarrolla el proyecto?
Nosotros queremos que toda la niñez reciba educación de calidad, lógicamente es un proceso, pero ya comenzamos con estas bibliotecas en Lempira, ahí fundamos la primera experiencia donde aprenderemos de su éxito. En esta primera etapa se benefició a seis escuelas rurales El Rodeo, Gracias; Taragual, La Iguala; Mercedes, Las Flores; San Ramón, Talgua, La Unión  y Tejeras, Lepaera.

¿Cómo comenzó el proceso de las bibliotecas?
Plan Internacional Honduras y la Fundación Blue Lupin que impulsa la creación de bibliotecas, son las instituciones que proponen el reto en Honduras. Primero se seleccionaron seis las comunidades y se les motivó a organizarse en un Comité Local de Bibliotecas. Pero lo interesante es que nosotros le entregamos el proyecto a las comunidades, de este modo las niñas y niños, los docentes, madres y padres de familia están al frente de todo, administran los recursos, construyen, equipan y animan la biblioteca.

Hacer bibliotecas requiere de sensibilidad porque es una tarea espiritual, por eso las niñas y los niños están presentes en las decisiones, son ellos los que propusieron las ideas del mobiliario, los colores y expresaron qué les gustaría leer, de ese modo se han empoderado del proyecto que fomenta la lectura de manera comunitaria, solidaria y con una visión de aprendizaje diferente e innovador.
Normalmente las decisiones las toman los adultos… privilegiar la opinión de las niñas y los niños ¿cuánto aportó al proyecto?

Las niñas y los niños le dieron vida a una idea. Las diferencias, los abismos, las clasificaciones sociales las hacemos los adultos y deformamos el mundo, los niños ven todo con autenticidad y naturalidad, en ese sentido porqué no confiar en las niñas y los niños… Los adultos señalamos demasiado y estigmatizamos demasiadas cosas, la pobreza, por ejemplo, tendemos a decir que ser pobre es sinónimo de violencia, torpeza, corrupción, pero vea usted nuestro país: no son los pobres los que le han traído dificultades. Y en este caso escuchar los sueños y las ilusiones de las niñas y niños tuvo como resultado tener bibliotecas que no están muertas sino activas y que tendrán repercusión en la vida escolar mejorando la educación.

Las comunidades elegidas son lejanas y hay pobreza en ellas, sin duda hoy tienen un magnifico recurso a su alcance.

Las estadísticas dicen que somos los más pobres de América, 67% es el índice de pobreza, pero también existen los estereotipos de pobreza. Yo creo que si se ofrecen oportunidades se puede tener educación de calidad independientemente de la condición social; el desarrollo de la inteligencia no depende de donde se nace sino de la calidad de la educación que se puede ofrecer y que luego tendrá consecuencias en el desarrollo. Hay que alentar la lectura para conocer el mundo, rescatar los valores tradicionales, no descartar nuestra cultura, yo he visto proyectos creativos en condiciones sociales complicadas, he visto orquestas musicales con instrumentos hechos con residuos de la basura, porque la creatividad impulsa a dar lo mejor que un ser humano puede guardar en su corazón.
¿Cómo es el mundo de las bibliotecas de Plan Internacional Honduras y de la Fundación Blue Lupin?

Las niñas y los niños son los protagonistas del proyecto, son su alma y hacen posible la alegría de leer participando en las jornadas de animación lectora donde se lee, se escribe, se cuenta o se actúa, de este modo desarrollamos hábitos y habilidades de lectura que luego tendrán consecuencia en el aprendizaje. También hay que mencionar la organización de los grupos de teatro, títeres y cuenta cuentos donde se juega a representar historias que se han leído en la biblioteca o que forman parte de la imaginación popular de la comunidad. Pero las bibliotecas no se quedan ahí pues existe la metodología de “Mochila viajera” para llevar libros y teatro a otras comunidades; existe el “Bolsito lector” en el que las niñas y los niños llevan libros a casa los para leer en familia.
Esa idea de una biblioteca con un ambiente amable ¿en qué consiste?

Los libros son tesoros escondidos, nuestro papel es descubrírselos a las niñas y a los niños y no imponerlos. Por eso nuestras bibliotecas están vivas, animadas con muchas actividades lúdicas, son espacios alegres y cómodos. Es aquí donde entra el arte, porque el arte es mágico y permite que nos reconozcamos y tiene consecuencias en el comportamiento generando cambios positivos; lo mejor de esos cambios es que son auténticos, lo que nos brinda seguridad espiritual y así se puede vivir la vida como se define y la persona se puede expresar sin temor a la condena social.
El impacto del proyecto, sus beneficios… ¿Puede darnos algunos datos?

Claro que sí… el proyecto ha beneficiado de manera directa a 846 niñas y 846 niños de seis comunidades y de manera indirecta a 1,080 niñas y niños de 18 comunidades a través de la “Mochila viajera”, son 180 niñas y niños formados en teatro, hay 48 padres trabajando voluntariamente en los comités locales de biblioteca y 22 docentes.

Estos datos que sin duda causan impresión, se quedan cortos al ver la alegría de las personas y por ello Plan Internacional Honduras y la Fundación Blue Lupin impulsarán una nueva etapa en la que construiremos seis bibliotecas más, ese es el triunfo de las niñas y los niños, de los docentes, madres y padres que apuestan por una educación de calidad aunque sus circunstancias de vida son difíciles.
La apuesta por leer en un país con grandes necesidades… lectura ¿qué consecuencias tiene según su perspectiva?

Una carencia que he visto en los hogares hondureños no sólo de familias con dificultades económicas sino con poder adquisitivo es que hay muy pocos libros y a veces no hay. 
Si analizamos esta situación sin duda llegaremos a conclusiones que son determinantes porque la lectura nos permite conocer la cultura y nuestro propio espíritu, la lectura y el arte nos dignifican como seres humanos. Hay muchos retos, la inseguridad; todos tenemos derecho a vivir sin miedo, la salud, la inclusión, los desafíos de las niñas y de las mujeres, pero debemos soñar, no se trata de negar la realidad pero tampoco debemos sobredimensionarla, así que debemos luchar cada día y aceptar los desafíos, en mi caso hablo de vivir y trabajar con un “amor racional” donde los cambios, el movimientos, los retos sea oportunidades que impulsan. Leer nos asegura la educación y una buena educación asegura un futuro con personas dignas que van a cambiar el mundo.

¿Hay voluntad política en el Estado hondureño respecto a la situación de la niñez?

Las organizaciones que trabajamos por la niñez y el Estado tenemos que hacer un trabajo de confianza, de doble vía, mirarnos como aliados.

Es importante que el Estado tenga una idea clara de adonde se dirige, qué ciudadano desea y como ese ciudadano formará parte del futuro, la cuestión es que todo comienza con las niñas y niños, en nuestro caso Plan Internacional Honduras cree en la formación del niño y su familia no en el asistencialismo social, la niñez hondureña quiere respeto, quieren ser escuchada, tener oportunidad de ser amada y educada.

Si el Estado sabe adónde se dirige, nuestras iniciativas no quedarán como islas y los cambios llegarán en un tiempo más cercano.
¿Qué deben saber las personas de Plan Internacional Honduras?

Plan Internacional Honduras trabaja con las niñas y niños y por las niñas y los niños. Basamos nuestro trabajo relacionándolo con las comunidades, sociedad civil y autoridades locales y nacionales con valores de transparencia. Impulsamos acciones de fortalecimiento de la educación de calidad, equipamiento, capacitando a docentes, padres, madres y sobre todo a niñas, niños y jóvenes, apoyamos la infraestructura escolar, la salud y desarrollo de habilidades para la vida.
¿Belinda Portillo del Campo cómo se define a sí misma?

Siempre digo esta frase: “Prohibido estacionarse” fluir, continuar siempre luchando; eso es lo que aspiro transmitir. Digo que soñar es posible y que podemos hacer realidad lo que soñamos, que debemos redefinir la idea de éxito sólo como adquirir dinero, poder o comodidad; yo creo que el poder real de un ser humano es vivir en paz y amando lo que se hace y yo amo mi trabajo, es preciado porque trabajo con el recurso más importante del país: con las niñas y los niños. Plan Internacional Honduras potencia una educación donde se aprende a ser, se aprende a conocer, se aprende a hacer y se aprende a compartir.